El Duelo

mochilas-1

El espacio que ocupa el dolor por lo que ya no está. El peso invisible del vacío.

Podemos tener muchos duelos pendientes acumulados a lo largo de nuestra historia.

  • Duelos por fallecimientos de seres queridos.
  • Duelos por rupturas de relaciones afectivas.
  • Duelos por partes de uno mismo.
  • Duelos por la vida que no es. Las expectativas: las ideas que me he hecho sobre cómo debería ser la vida (el trabajo, las relaciones, el reconocimiento, la familia, etc.)
  • Duelos por….

(Si quieres completa tu propia lista de duelos)

El duelo es el proceso natural para digerir una pérdida.

¿Qué sucede cuando no completo el duelo?

Que se atraganta y se queda conmigo. No importa cuantos años hayan pasado. Se queda ocupando un espacio de mi presente. Ocupando el sitio que podría estar disponible para la vida.

Y eso se convierte en una fuga de energía inconsciente. Me debilita. Me quita fuerzas para vivir. Porque vivo llevando el peso de lo que no ha sido y no he cerrado. Vivo cargando con ese ‘muerto’ que no termino de enterrar.

Y cómo le pesan a cada uno sus propios muertos.

¿Cuánto dura un duelo?

El tiempo que necesite tu alma hasta poder mirar con paz esa situación. La paz es el final del duelo. Poder estar en paz con tu propia vida, tal y como vino. Tal y cómo ahora es.

¿Qué puedo hacer?

1. Verlo. Ponerle consciencia. Identificarlo

 2. Abrazarte por sentirlo. No querer quitártelo con urgencia. Cuanta más ansiedad tengas por salir de un estado, más tiempo permanecerás en él.

3. Abrir la puerta. Comenzar a soltar todo aquello que necesites. Buscar un espacio saludable para dejar salir todas las emociones.

4.Escribe cartas de despedida. Haz rituales. Entierros. Salda deudas. Ten todas las conversaciones pendientes (Sí, aunque sea con los muertos).

5. Busca ayuda profesional. Trabájalo con amor.

6. Acepta que todavía estás en el proceso

7. Observa todo lo que te ha aportado ese dolor. Qué fortaleza has desarrollado. Qué gente te has encontrado. Qué has aprendido.

8. Descubre qué te aporta seguir sintiendo ese dolor ¿De qué te protege? Quizá sea la excusa para no abrirte a nada nuevo. Quizá sea la excusa para no crecer. Puede que te cueste plantearte esto, pero quizá seas el centro de atención de tus seres queridos, que necesitan cuidarte gracias al dolor que arrastras.

9. El presente que te pierdes. Date la oportunidad de mirar todo lo que te pierdes al vivir con ese filtro en la mirada. Al vivir con partes de ti ocupadas por un pasado no disponible.

10. Agradécete la fuerza que has tenido para sostenerte a ti mismo, todo este tiempo, a pesar de llevar las cargas pendientes.  Observa si, llegados a este punto, puedes mirarte con un poco de sentido del humor y sonreírte.

11. Decide darte la oportunidad de ser libre. Soltar lo que no depende de ti para coger todo lo que tienes entre tus manos. Tu presente. Tus ‘síes’. Lo que ‘sí’ está, lo que ‘sí’ hay y lo que vendrá.

70e21-libre

Elige el camino de estar en paz con tu propia vida. Soltando las ideas de cómo tendrían que haber sido las cosas.  Cómo podrían haber sido mis padres, mi infancia, mis relaciones o mi trabajo. Date el permiso para elaborar el dolor y el resentimiento por los fallecimientos de tus seres queridos.   Si tus manos están sujetando ‘muertos’  no puede llegar vida.

Practícalo con humildad y compasión. Hay duelos que nos acompañan durante más tiempo. A veces sentimos paz y al cabo del tiempo, algo nos revuelve.

Yo sé lo que es perder a un hijo, perder un amor y un sueño. Todos tenemos nuestros ´muertos´. Lo importante es poder dejarlos en paz. Soltar lo que no fue, para dejar espacio a lo que es y está siendo.

Darnos cuenta de que nosotros estamos vivos. Aquí. Ahora. Respirando.

Y poder abrazar nuestra propia vida tal cual es. Libres, sin culpa, presentes, abiertos y dispuestos. Entonces la energía vuelve a fluir. Y podemos notar el aire en la frente, mirarnos a los ojos en el espejo, tocar la piel de nuestros seres queridos, emocionarnos con sus sonrisas, sentir escalofríos. Conectarnos con nuestros talentos, capacidades y aficiones. Caminar respirando la vida de tu ciudad, por tu calle favorita, mientras escuchas esa canción que tanto te gusta. Y perderte en la montaña o plantarte en el mar a hacerle guardia al sol. Eso solo puedes hacerlo estando vivo. Abraza tu dolor, suéltalo y entierra a todos tus ‘muertos’ para dejar espacio a la vida. Está esperando. Está pasando. Ahora.

IMG_0339
Mi hijo y yo

Elena Díaz:  www.elendiaz.net

Taller de “El Duelo ¿Dónde retengo mi vida?” 10 de marzo en Madrid. Pincha Aquí:

 
El Duelo ¿Dónde Retengo mi Vida?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s